Los rumores de mi muerte fueron exagerados. Volví.
Tuve un examen de Economía (me saqué un 9, gracias por preguntar
y estuve lidiando con Ubuntu, cosa que me quitó bastante tiempo, sobre todo por lo frustrante que resultó ser (más sobre esto abajo).
Además, dejé Flock por su incapacidad de borrar antiguos artículos RSS de la base de datos, su insaciable apetito por RAM y los constantes cuelgues sin razón aparente.
Volví a Firefox 2, y fue como saludar a un viejo amigo. Hoy, como suele ocurrir, me enteré que Flock fue actualizado con una nueva versión, la 0.9, que mejora muchas de las fallas que me hicieron la vida imposible hasta hace poco. Pero claro, no pienso volver a probarlo. Al menos no hasta que llegue a la versión 1.0. En ese entonces le daré otra chance. La verdad es que Firefox es fabuloso para mí por sus extensiones y por la posibilidad de llevar ese estilo Mac que siempre busco con un simple tema (iFox smooth, entre las otras variantes de iFox). Y a decir verdad, estoy entusiasmado por Firefox 3, mucho más de lo que estaba por Firefox 2 cuando salió al público. Con suerte este año tendremos nuevo Firefox, nuevo Flock, y algunas actualizaciones para Safari (que por alguna razón me corta los mensajes que mando con Gmail y me ha obligado a relegarlo a un uso mínimo).
Sobre el tema Ubuntu. Apenas pueda publicaré mi mini review de 3 días con el sistema operativo. Un pequeño adelanto: Ubuntu no está listo para la gente común. Tiene muchas cosas muy buenas, no lo dudo. Entre ellas, se puede quitar esa horrenda interfaz anaranjada y modificar a piacere el sistema, siempre que sepas cómo hacerlo; y casi siempre esto te llevará de viaje por el mágico mundo de la línea de comandos.
En todo momento, lo que más se nota es la insoportable falta de usabilidad que se nota en las tareas más básicas, como instalar un programa con un instalador sin tener que compilar los programas uno mismo, o que le sistema busque los drivers por sí mismo o que tenga drivers para un módem analógico. Estoy intentando esperar unos días para revisar la review e intentar hacer una crítica más… crítica –valga la redundancia- sin dejarme llevar por las frustraciones que sufrí en Ubuntu en ese tiempo. No lo he vuelto a usar hasta hoy, cuando tuve otro problema intentando instalar un driver con privilegios de root, y me di cuenta que el usuario root en Ubuntu solo es visible desde la línea de comandos, lo que nos lleva a lo mismo de siempre: no sabés usar la línea de comandos, no hay Ubuntu para vos. Eso es estúpido. Me cansé de Linux en general y de Ubuntu en particular, al menos por ahora. Pero la peor parte es que Ubuntu me ha hecho apreciar más Windows Vista. Es irónico, (y muy, muy triste) pero cierto. Más sobre esto es unos días.
Otra cosa. Estuve trabajando en nuevos scripts de AutoHotkey, para automatizar la vida en Windows Vista (y las versiones anteriores de Windows) y algunas otras cosas que me tienen siempre a las corridas y no logro terminar, como el artículo sobre iTunes. (Que, por cierto, borra las preferencias y se cuelga todos los días a las 12 a.m. en punto. ¿Alguien sabe si esto es un virus? Voy a actualizar hoy a la 7.3 a ver qué pasa. No me hago ilusiones.) Y hablando sobre iTunes y Apple, mi iPod shuffle ha decidido morir for good. Así que no más iPod, no más comentarios estilo “mi iPod es lo mejor que he tenido” y esas cosas de fana. Tal vez intente rescatarlo con la nueva utilidad de resucitación de shuffles que Apple lanzó esta semana, pero seguramente será en vano.
Por último, empecé a escribir la historia 16 para mi sitio personal. Si nunca leíste mis historias, podés chequearlas en los links de la barra de la izquierda o bien desde acá. Y si querés saber más sobre mí podés leer la entrevista. Como siempre, aclaro algo: el diseño de mi sitio web está de salida, es decir que planeo cambiarlo. (Planeo muchas cosas. Esperemos concretar al menos esta.) El posible diseño está en modo alpha por ahora, y lo podés ver acá.
En todo caso, agradezco la paciencia de todos los que siguen entrando al blog y leyendo los artículos en uno de los pocos blogs libres de publicidad que conozco. De hecho, el único.