NOTA AL MARGEN: Ahora escribo en justleo.wordpress.com
DÍA 3 (mie. 4 de jul.)
Disclaimer: este día estuvo cargado de frustraciones con Linux. Y lo vas a notar apenas leas esta entrada. Si sos un fan de Linux y no tenés nada constructivo que aportar a mis problemas, críticas, preguntas y/o inquietudes, por favor, reservate los insultos y el fanatismo desmedido para el foro de Linux vs. Windows. Si te sentís tentado a mandarme al carajo, te invito cortésmente a que alcances el botoncito de cerrar la ventana y lo presiones sin miedo. Gracias!
- Hoy entré a mi sesión y un mensaje de Google Desktop me avisaba que no podía cargarse el programa y que debía reinstalarlo. Haciendo caso omiso, simplemente lo volví a ejecutar y llamé al cuadro de búsqueda. Funcionó como de costumbre. Salí de la sesión y volví a entrar, pero el aviso ya no apareció más. Me pregunto si habrá sido un error de carga o un bug del programa. Actualización: al reiniciar unas horas después, volvió a ocurrir.
- Noté algo más: a veces tengo que entrar a mi usuario dos o tres veces para que lo tome. Es decir, ingreso usuario y contraseña, supuestamente lo toma como que está bien, carga mi cuenta, y luego me devuelve a la pantalla de inicio de sesión. Repito el proceso y recién ahí me deja entrar a mi cuenta. Qué intuitivo.
- Ubuntu tiene soporte para Click Through. Esto es decir, si tengo dos ventanas abiertas, una encima de la otra, y puedo ver los botones de control (cerrar, minimizar, maximizar) de la barra de título de la ventana de abajo (se los llama widgets) puedo cerrar la ventana de abajo sin otorgarle el foco, evitando que venga al frente para ser cerrada. En Vista, hacer click en un botón de cerrar de una ventana que está en el fondo de una pila de ventanas, hace que venga al frente, y se cierre. Pésimo. La implementación de Ubuntu es buena.
- Arrastrar una ventana de un reproductor de música por la pantalla significa que el sonido se cortará hasta que suelte la ventana otra vez. No hay gapless playback.
- Los cuadros de diálogo que se abren como consecuencia de una acción dentro de una carpeta, se muestran dentro de esa carpeta, y no en el centro de la pantalla. Si minimizo esa ventana, ella y su cuadro de diálogo se minimizan. Hay un detalle que no me gusta y es que al mover la ventana que produjo ese cuadro, el cuadro no se mueve con ella, de modo que no siempre se mantienen juntos. Me gustaría una implementación que mantuviera los cuadros de diálogo siempre agarrados de las ventanas que los produjeron. (Como en Mac OS X.)
- Al abrir un archivo html me encuentro siempre con un cuadro de diálogo que me pregunta si quiero ejecutarlo en Terminal, Mostrar, Cancelar o Ejecutar. Esto es porque lo reconoce como “texto ejecutable”. Eh? Pero si es una página web que guardé. No es texto ejecutable. (¿Alguien me puede decir en español qué significa “texto ejecutable”?) Solo quiero que abra Firefox para poder leerla. No encuentro una opción del tipo “Abrir siempre con…” para definir que todos los html los quiero abiertos con Firefox. Por suerte hay una opción “Abrir con otra aplicación…” que tengo que usar cada vez que quiero abrir una página web, pero se vuelve frustrante tener que usar esto cada vez para abrir una página. Lo que hago es abrir Firefox y arrastrar dentro los íconos de las páginas que tengo guardadas en disco y voy a leer en el momento, para que se abran en solapas. Esto no funciona si la ventana está enrrollada mostrando solamente la barra de título. Esto es básico. Debería salir bien desde el vamos.
- Presionar la tecla “guión” en OpenOffice mueve el cursor en una tabulación hacia la derecha. Al menos mientras estoy usando una lista de viñetas y el guión se usa como viñeta. (?)
- Hay un equivalente al Alt+Tab de Windows y Mac. Tiene un detalle interesante: a medida que pasamos entre las aplicaciones abiertas, les agrega un borde para que las ubiquemos en la pantalla.
- Sigo sin drivers para el modem analógico U.S Roboticks 56k, la tarjeta de video GeForce 6200 256Mb y la impresora HP LaserJet 1020. Buscar drivers para Linux es un dolor de cabeza. Son horas y horas de buscar en foros, leer las historias de vida de otras personas con sus interminables problemas, y al final volver al escritorio con las manos vacías, o con drivers que no sabés cómo instalar o que por alguna divina razón no funcionan.
Quejas varias.
- Otra cosa curiosa: en vez de decir “bajá el driver de acá, e instalalo siguiendo estos pasos”, los linuxeros te dicen “escribí esta línea de comando”. Y los que se consideran didácticos te dicen “escribí esto en la línea de comandos… de Terminal”. ¡Gracias, eso sí me sirve! No hay paso a paso. No hay una guía para hacer tal o cuál cosa. No hay un solo lugar donde estén TODOS los drivers soportados por Linux y organizados por cada uno de sus innumerables sabores. Es verdaderamente molesto pasarse horas y horas leyendo opiniones ajenas cuando lo único que quiero es imprimir, conectarme a intenet para revisar mi correo y probar los efectos gráficos de Beryl de los que todos hablan pero que necesitan de mi tarjeta de video, para la cuál no hay un driver incluído o el incluído no sirve, o debe activarse pero al activarse no hace nada. O al bajar el nuevo driver, me dice que necesito instalarlo como root, pero como no hay una interfaz gráfica para root, debo usar el terminal, y claro… no se usar Terminal. ¿Por qué debería? Si los maqueros no necesitan Terminal para instalar drivers, ¿por qué en Linux yo sí lo necesito?
- Luego no me vengan con que Linux está listo para el usuario común. Juan Perez no ama la informática, y no quiere entrar en internet para buscar en foros cómo hacer funcionar su computadora; lo que quiere es que todo funcione al sacar la máquina de la caja (quizás debería comprar una Mac) o al instalar el “súper sencillo” Ubuntu. A esta altura debe haber muchos ofendidos, pero pónganse un poco en el lugar del que nunca usó Linux y viene de un mundo de interfaces gráficas, donde las cosas son frustrantes (Windows) pero más o menos andan sin ser técnico, como mi caso. No quiero, ni me importa, ni me va a interesar jamás usar una línea de comandos. No soy programador, y no planeo serlo en el corto o mediano plazo. ¿No habrá una solución más fácil, que sirva para gente común o para usuarios más avanzados pero que trabajan con los entornos gráficos que se inventaron hace 20 años para evitar estos problemas? Oh, ya sé! ¿Qué tal si hacemos instaladores? Ya saben, de esos que se usan en Windows y Mac desde hace… mm.. décadas. No debería ser tan jodido de implementar. Ya que copian tanto a Windows y Mac, tendrían que plantearse copiar lo más importante: la facilidad de uso. Y en serio, hace falta.
- Hay programas que no tienen instaladores, hay programas con versiones para Debian y otros con versiones para Ubuntu. Luego hay otros con versiones para i386 y otros con x86. Luego otros te hacen bajar un archivo .tar que al descomprimirlo no muestra un simple instalador ni que lo busques en cada carpeta. Y lo mejor es cuando te dicen: ¡compilá la versión vos mismo! ¿QUÉ? ¿COMPILAR? ¿EN SERIO ME LO DECÍS? ¡NO QUIERO! No me importa ni tengo idea de cómo hacerlo. Digo, si hiciste el programa, ¿es mucho laburo para vos compilarlo? A mi no me interesa revisar el código fuente, o mirar si la licencia GPL está en órden o programar extensiones para tu software, solo quiero darle doble click, que se abra un instalador y que se instale solo, sin abrir Terminal en todo el día y pudiendo usar el programa apenas termine la instalación. No debería ser tan jodido, Windows y Mac OS X lo hacen todos los días.
- ¿Y se supone que esto es Linux para la gente común? Yo puedo entender las diferencias entre las versiones i386 y x86, puedo llegar a aprender a compilar y podría buscar un tutorial para instalar algo que está escondido en un archivo .tar, (no pienso hacerlo igualmente) pero no soy yo el problema porque a mí me gusta la informática y quiero aprender más sobre el tema (aunque me estoy hartando bastante pronto, debo confesar); el punto es qué hace Juan Perez. Porque a Juan Perez no le interesa saber ni tiene por qué saber ninguna de estas cosas, solo quiere que sus drivers estén, y que su computadora nueva funcione. Linux no alcanza esta expectativa de facilidad de uso. Y la verdad, dudo que alguna vez lo haga, lamento pincharles el globo a los fanáticos, pero en serio, con esa actitud de superados que ponen todos, como si hubiera que ser técnico para instalar un mísero programa, no van a llegar muy lejos. Por eso concuerdo con la opinión de que ni este ni el próximo ni el otro año será “el año de Linux”. Linux es un mercado de nicho para geniecillos y aspirantes a programadores. No es para Juan Perez. Y no es para mí.
Vuelta a la review. (Con más amarguras y sin sabores.)
- Teniendo abierto un archivo, se lo puede mover a cualquier parte del disco. No hay restricciones como en Windows, donde se nos niega el acceso porque el archivo está en uso. Eso es muy bueno.
- OpenOffice carga rápido. (Algunos dirán que esto es porque no tiene mucho que cargar…)
- Cuando quiero montar el disco que uso para bootear en Vista me da error. (Ya estoy acostumbrado a los problemas, así que ni me importa a esta altura.)
- Eliminar archivos de un disco extraíble no los borra para siempre, sino que los traslada a la papelera del disco local. Eso es útil para mí.
- Al eliminar a la papelera, no hay una forma de “restaurar”, sino que se debe copiar de ahí manualmente a donde estaba.
- Cuando bajes temas, verás que estás bajando archivos .tar.gz. Algunos no sirven si los descomprimís. Algunos sí. ¿Cuál es el patrón acá? No se sabe. Tampoco está explicado en ninguna parte cómo instalarlo, al mejor estilo Linux. Todo está implícito en el mundo de Linux, donde las explicaciones son innecesarias. ¡Bravo!
- Las instrucciones para instalar un programa en Linux son para reírse o llorar, todavía no decido. Quise instalar un reproductor de música llamado Banshee. Como es costumbre en Linux, en vez de darte un simple instalador, te dan un archivo comprimido que hay que intentar compilar. No se por qué. Les gusta hacer las cosas difíciles porque creen que usar una computadora debe ser una suerte de prueba de fuego para entrar en el club de los grandes genios de Linux. En fin, seguí las instrucciones y me dio alguna clase de error al ejecutar el comando ‘make’ que supuestamente es el que compila los programas. Al hacer el chequeo antes, me decía que había un error con el compilador C. ¿Y entonces? ¿Eso qué significa? Hola?. Hola? Nadie responde. Gracias por nada. Me estoy hartando de esta actitud arrogante de “hay que ser así de geniecillo para poder usar esto”. Yo no quiero un reto, quiero un sistema operativo. No quiero pruebas y desafíos mentales (para eso tengo las revistas de palabras cruzadas), solo quiero hacer doble click e instalar un programa para poder trabajar. Eso debe ser una herejía en este mundo de caracteres blancos sobre fondo negro.
- Casi me da vergüenza admitirlo: Linux me ha hecho apreciar más Windows Vista. (Qué feo que te digan eso. Significa que fallaste. Ubuntu falló para mí.)
- Descargué el Avant Window Navigator. Tiene extensión .rpm. Aparentemente Ubuntu no reconoce esta extensión o no sabe abrir el archivo. Al ejecutarlo me devuelve un mensaje de error donde confirma que “no soporta ese tipo de archivador”. Déjà vu.
- He intentado instalar otros programas siguiendo las instrucciones escondidas en uno, creando una compilación. Llego siempre a este error: “C compiler cannot create executables”. O sea: el compilador C no puede crear ejecutables. Uh. Pequeño problema, porque sin ejecutables no hay programas.
Estoy seguro que hay cosas que obvié, cosas que no entendí, y cosas que seguramente me faltó encontrar. Estoy también seguro de que muchos leerán solamente los comentarios más ofensivos y se guiarán por eso, sin tener en cuenta la increíble frustración que es utilizar Ubuntu. Y la verdad, está muy bien. Yo no le voy a cambiar la opinión a nadie, y nadie me la va a poder cambiar a mí. Me llevo una pésima imagen de Ubuntu. En el futuro, solo podrá ser mejor, de eso no hay duda. Pero por favor, dejemos de decir esa estupidez de que Linux esta listo para el escritorio. Levantemos la vista y advirtamos por un segundo que a la gente normal (es decir, nosotros no) no le va a gustar lidiar con estos problemas.
Vuelvo a Windows Vista. Decepcionado de mi única oportunidad de alejarme de Windows y acercarme a Mac, aunque fuese con Linux (por la seguridad, la opción de cambiar el diseño, etc).
En fin… tengo que reiniciar el equipo y entrar en mi sesión de Windows. Espero que esta vez iTunes no se cuelgue. *sigh*


















































